Viajar en pareja no significa necesariamente hacer un viaje romántico. Para mí, significa encontrar un viaje que os apetezca vivir a los dos.
A veces uno quiere descansar y el otro necesita moverse. Uno disfruta de ciudades y gastronomía y el otro prefiere naturaleza. Uno quiere aprovechar cada día y el otro necesita tiempo sin programa. Mi trabajo no es decidir quién cede, sino buscar una forma de viajar en la que los dos os reconozcáis.
Si os gusta descubrir juntos
Japón, Tailandia, Marruecos, Egipto, China o Costa Rica pueden funcionar muy bien cuando buscáis cultura, gastronomía, barrios, paisajes y experiencias compartidas. Ver viajes en pareja para descubrir.
Si preferís naturaleza y aventura
Un safari, Costa Rica o una ruta activa pueden convertirse en recuerdos muy potentes para dos. La clave está en encontrar el nivel de actividad adecuado para ambos. Ver viajes en pareja de naturaleza y aventura.
Si queréis playa y descanso
No elegiría un destino de playa solo porque se considere romántico. Maldivas, Tailandia, Caribe o las islas del Índico ofrecen experiencias muy distintas. Ver viajes en pareja de playa y descanso.
Si queréis verlo todo y terminar descansando
Safari + playa, Sri Lanka + Maldivas, Tailandia + islas o Costa Rica + costa son fórmulas que pueden funcionar muy bien si la segunda parte no añade más cansancio que descanso. Ver viajes combinando recorrido y descanso.
Si el viaje celebra algo
Un aniversario, un cumpleaños importante o volver a viajar solos puede justificar uno o dos detalles especiales sin convertir el viaje en una luna de miel. Ver viajes para celebrar algo.
¿Y si solo tenéis unos días?
Entonces la pregunta cambia. Cuando el límite son tres, cuatro o cinco días, la logística manda y os recomiendo empezar por Escapadas o, si buscáis un plan especialmente pensado para dos, por Escapadas románticas.
Y si os vais a casar
La luna de miel tiene una lógica distinta: suele ser un viaje excepcional, ligado a la boda y con expectativas diferentes. Para eso tenéis nuestra sección específica de viajes de novios.
¿Qué os gustaría vivir juntos?
Contadme qué le apetece a cada uno, cuántos días tenéis y qué queréis evitar. No hace falta que coincidáis en todo: precisamente ahí empieza el diseño del viaje.
Cuéntame cómo os gusta viajar y os ayudo a encontrar el equilibrio



