Hay parejas que descansan en una playa y otras que descansan caminando por una ciudad nueva, probando comida local y descubriendo lugares que no tenían previstos. Si los dos disfrutáis de viajar así, vuestro viaje en pareja probablemente necesita más curiosidad que romanticismo.
Japón cuando queréis descubrir mucho sin perder comodidad
Japón funciona especialmente bien para parejas porque permite mezclar ciudades, gastronomía, tradición, tecnología y pequeños momentos cotidianos. Tokio y Kioto pueden gustar por razones completamente distintas, y esa variedad ayuda cuando no tenéis exactamente los mismos intereses.
Tailandia: cultura, mercados y gastronomía con descanso al final
Tailandia permite combinar Bangkok, el norte y playa. A una pareja le recomiendo no llenar el itinerario solo de templos: mercados, comida, barrios, naturaleza y tiempo sin programa forman parte del viaje.
También Marruecos, Egipto o China pueden encajar
El criterio no es buscar destinos etiquetados como románticos. Es encontrar lugares donde los dos tengáis cosas que os apetezca descubrir juntos y construir una ruta que no obligue a uno de los dos a ceder constantemente.
¿Qué os apetece descubrir juntos?
Contadme qué entusiasma a cada uno, cuántos días tenéis y qué ritmo os gusta. Buscaré una ruta en la que ninguno sienta que está haciendo el viaje del otro.
Cuéntame cómo viajáis y buscamos una ruta que os represente a los dos



